BIOMASA, LA ENERGÍA VERDE DEL FUTURO.

El Plan de Bioenergía prevé inversiones de 1.300 millones hasta 2020

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  • Pretende generar 4.500 empleos en Castilla y León
  • Quiere lograr ventas energéticas y de materias primas de 600 y 400M€ anuales

El Plan de Bioenergía de Castilla y León 2008-2020 prevé inversiones por valor de 1.300 millones de euros, para generar 4.500 empleos y alcanzar al final del periodo una comercialización anual de materias primas para la generación de este tipo de energías de 400 millones y la venta de 600 millones al año de productos terminados (electricidad, calor y biocombustible).

El documento concreta que el plan, junto a otras políticas nacionales y europeas, movilizará inversiones de 700 millones en plantas de generación eléctrica, 300 millones para la fabricación de biocarburantes con tecnología avanzada, 50 para factorías de pelets (biocombustible sólido a partir de biomasa) y 250 millones en calderas domésticas.

Los retos concretos pasan por valorizar biomasa equivalente a 2.000 ktep (1.000 toneladas equivalentes de petróleo); alcanzar una potencia eléctrica instalada de 250 megavatios, para abastecer de electricidad a 450.000 hogares; proporcionar calefacción a 250.000 personas, y cumplir con el compromiso de la UE para biocarburantes, logrando sustituir el 10% de los combustibles fósiles empleados en transporte, por otros de origen renovable.

Su reto, alcanzar una potencia eléctrica instalada de 250 megavatios para abastecer a 450.000 hogares

En este sentido, el programa espera contar con suficiente oferta de recursos forestales para abastecer la demanda térmica de 80.000 viviendas, la puesta en marcha de plantas de generación a gran escala, incorporar la bioenergía a la estructura de generación de electricidad y llegar a producir 200.000 toneladas al año de pelets con recursos regionales, que sustituirán cerca de 86.000 toneladas anuales de gasóleo para calefacción.

Por tipo de biomasa empleada, el plan precisa que se deben alcanzar 1.100 ktep con desechos agrícolas, 400 con los forestales, 320 con los industriales, 100 con los ganaderos, y 80 con los urbanos.

En toneladas de producción anual esto se traduce en 3,25 millones de toneladas de biomasa agrícola, 2,4 millones de ganadera, 1,75 millones de forestal, un millón industrial y 600.000 toneladas urbanas.

Estos datos suponen que apenas se alcanzará el 12,6% del potencial para la bioenergía en Castilla y León, que puede generar 15.800 ktep (8.750 agrícolas, 5.500 forestales, 700 ganaderos, 650 industriales, y 200 urbanos).

“La bioenergía se presenta en Castilla y León como una gran alternativa energética gracias al potencial con el que cuenta la Comunidad”, señala el texto, donde se precisa que “actualmente sólo se aprovecha en biomasa forestal el 25% de lo ambientalmente sostenible (65% en la UE)”.

El Plan de Bioenergía de Castilla y León diseña una estrategia con más de 60 medidas concretas en plazo y presupuesto, organizadas en ocho programas y diversas líneas de actuación.

El documento ha sido elaborado con la participación de la Consejería de Medio Ambiente, el Ente Regional de la Energía (ERE) y el Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León (ITACyL), junto a 105 entidades relacionadas con el sector bioenergético

FUENTE EL MUNDO.ES  1 de febrero de 2009

http://www.elmundo.es/elmundo/2009/02/01/castillayleon/1233490106.html

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Venta de pellets

¿ Que es la biomasa? ¿ Donde comprar? ¿ Que son los pellets?

La biomasa como combustible renovable para la calefacción

 

La biomasa vegetal es la materia constituida por las plantas. La energía que contiene es energía solar almacenada durante el crecimiento por medio de la fotosíntesis. Por esta razón, la biomasa, si es utilizada dentro de un ciclo continuo de producción-utilización, constituye un recurso energético renovable y respetuoso con el medio ambiente.

Quemando gas o gasóleo para la calefacción, se transfiere y se acumula en la atmósfera carbono extraído del subsuelo profundo, alimentando así el efecto invernadero. Por el  contrario, la combustión de biomasa no contribuye de ninguna manera al efecto invernadero, porque el  carbono que se libera quemando la madera procede de la atmósfera misma y no del subsuelo. 

Actualmente, la contribución de la biomasa a la necesidad de energía primaria está muy por debajo del potencial disponible, y se produce fundamentalmente por la utilización de leña para quemar en chimeneas y estufas, a menudo obsoletas y poco eficaces. No obstante, las tecnologías para la utilización de combustibles vegetales en sistemas de calefacción doméstica han experimentado un gran desarrollo en los últimos años y han alcanzado niveles de eficiencia, fiabilidad y confort muy parecidos a los de los sistemas tradicionales de gas y de gasóleo. 

En este trabajo se presenta una panorámica de las principales tipologías de calderas para la combustión de biomasa, aplicada a la calefacción de usuarios pequeños y medianos. Básicamente hay tres tipologías, según las tres principales categorías de combustibles vegetales:

– leña para quemar en tarugos;

– madera desmenuzada (astillas); y

–   pastillas de madera molida y prensada (pellet).

Calentarse con la biomasa no sólo es beneficioso para el medio ambiente, sino también para el ahorro, porque a igualdad de calor producido, los combustibles vegetales cuestan mucho menos que los fósiles.  

 

¿ Qué es el pellet?

 

 

El pellet es un combustible de madera virgen seca y prensada en pequeños cilindros, sin aditivos. El peso específico del pellet a granel es de aproximadamente 6-700 kg/m3, mucho más alto que el de otros combustibles no prensados de madera (astillas). El poder calorífico alcanza las 4.200 kcal/kg, con una densidad energética de 3000 – 3.400 KWh/m3.

A causa de la forma cilíndrica y lisa y del tamaño pequeño, el pellet tiende a portarse como un fluido, lo que facilita el movimiento del combustible y la carga automática de las calderas. El transporte puede realizarse con camiones cisterna, desde los cuales se bombea directamente en el depósito de almacenamiento del sistema. La alta densidad energética y la facilidad de  movimiento hacen del pellet el combustible vegetal más indicado para sistemas de calefacción automáticos de todos los tamaños. El pellet de madera puede utilizarse en las calderas de astillas o en calderas proyectadas especialmente para pellet. Es posible incluso utilizar el pellet en algunos modelos de calderas de gasóleo, a través de quemadores especiales.

 

¿Donde comprar?

Cuando se instala una estufa o caldera de pellet un factor importante es contar con un distribuidor cercano a nuestro hogar, de esta manera los costes de desplazamiento serán menores.

Otro detalle a tener en cuenta es dispones de un espacio para el almacenaje del combustible, ya sea un silo si la descarga es a granel o un espacio a cubierto para el almacenaje de los sacos.

Lo habitual es que el instalador de vuestra estufa o caldera o indique un distribuidor de biomasa, pero si tenéis alguna duda o mejorar precios, podéis contactar al 630 77 29 94 que con mucho gusto intentaremos buscar un precio interesante.

 

 

 

 

 

 

Os presentamos un video sobre la biomasa.

 

 

Un video interesante sobre el futuro de la biomasa en España.

Una imagen vale más que mil palabras.